GALAXIA UP | UNIVERSO POPULAR AUDIOVISUAL
READING

Análisis de cine: Los Chicago boys, apuntes sobre ...

Análisis de cine: Los Chicago boys, apuntes sobre el Chile de hoy.

Cuando se fundió en negro la película de Carola Fuentes y Rafael Valdeavellano, hay una frase que se me quedó pegada a las paredes del cerebro. Es esa que decía “un fantasma recorre el mundo, el fantasma del…” Sí, así empezaba el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, del que, luego, tanto sorprendía la hechizada descripción que en él se hacía de la clase dominante, la burguesía, clase carismática por haber sido la impulsora de todos los cambios. Cuando Naomi Klein acuñó el concepto de Doctrina del Shock, volvimos a recordar que ese argumento del cambio no nos beneficiaba a todos precisamente, así que volvimos a aprender a no comprarlo. Este film desliza una intención y una estructura parecida. Donde luego, sutilmente empezaremos por encontrar los vises de aquella pequeña ensoñación burguesa que, en el inicio, se tiñe emocionalmente de los colores de las películas de Superocho de los propios Chicago Boys. Después veremos cómo esa ensoñación se convierte en hueca y malignamente banal y, sin embargo, seguirá siendo la forma normal de actuación de todos los gobiernos del socialismo burgués, hasta el gobierno de Bachelet.

1437680355CHICAGOBOYS30

CHB00

No es un estado de ira. Es más parecido a un cuento irreal que queda huérfano entre las imágenes que abren y cierran el film. Y es que en realidad una podría esperar otra cosa de un documental sobre los Chicago Boys. La cantidad de prueba documental sobre la concienzuda alevosía con que la CIA y sus becarios chilenos planificando experimentar un nuevo orden moral, social y económico se echa de menos en la película. Podríamos haber esperado la voz del concepto y práctica del “pueblo chileno” (que no aparece en absoluto) diciendo no a aquella sopa que entonces nadie se comía y habernos traumado otra vez con la violencia represiva y el terror que necesitaron implantar. Podríamos haber esperado que dijese ese documental todas esas palabras que se le escapan al espectador, posicionalmente enfrentado a estos entrevistados, por ejemplo, cuando uno de estos Chicago Boys, Ernesto Fontaine, (para mí, el mejor personaje del film por ser el menos diplomático) defiende que a pesar de todo eso, a pesar de todo el dolor; “al menos la clase media en Chile, hoy, no tiene motivos para quejarse de nada” y claro, al final se escapan las carcajadas.

Entonces, si esto es así, no nos podemos engañar, la ira no es el objeto del documental. Y todas estas cosas no aparecen porque este documental le podría gustar a alguno de los miles de aprendices de Chicago Boys que viven en nuestra misma finca. No sé si les podría hacer cambiar, eso sí. O bueno, igual no les gustaría tanto, pero les tendría alerta todo el tiempo porque hablan con los mismos códigos ideológicos que ellos. El objetivo del documental es, en realidad, únicamente poder entablar una conversación con los actores de ese poder, preguntar y poder volver a preguntar. Preguntar a la Historia no es cualquier cosa, es el invento de la Historia no escrita y muerta ya en los libros de texto. Y claro, aquellos que ya intentaron golpearse el pecho desde los noventa, para intentar alzar el dedo y decir que cambiaron la Historia de Chile y América Latina, acceden gustosísimos a que se les pregunte por ese papel protagónico que les tocó. Ese es el segundo de los mayores aciertos del film. Lo es porque finalmente quedan ridículos, claro, tan ridículos como Eichmann en su juicio en Jerusalem. Reverdecen la banalidad del mal, por querer ser más modernos, estar en EEUU, en la primera potencia del mundo, participar de las fiestas donde los chilenos entretenían cantando a sus profesores yankees de la universidad. En realidad se quedaron con las ganas con que Milton Friedman se hubiese aprendido el nombre de alguno de sus alumnos, o más, hubiese accedido a un asadito chileno. Pero nada de eso ocurrió finalmente y el mismo Fontaine se siente enfadado diciendo “este es un país de mierda”. Sí, da gusto ser acusado de indígena, de atrasado, de rebelde, de quejica incontrolable, por el lacayo del neocolonialismo neoliberal, como si se nos repitiesen los papeles en la Historia.

5642240e820c6512b700053a

Los valores que tenían esos hombres cuando tomaron las decisiones que tomaron, ese es el único objeto del film. Esos valores permanecen en el tiempo atravesando la sociedad chilena actual, por eso, esta película es más un retrato del Chile actual que del Chile del shock militar y neoliberal. Funciona más como retrato directo, como espejo de Dorian Grey. El otro argumento para defender esto es que este documental es esencialmente hijo de las movilizaciones de 20II. El documentalismo actual se sabe que huiría a cualquier precio del concepto de propaganda, y en ello a veces la cámara se nota estandarizada y fría en las entrevistas y a veces servicial en los discursos que defiende. En muchos casos, el documentalismo actual es acusado de haber perdido el papel de enfrentamiento que ha representado muchas veces y haber perdido espíritu de rebeldía en favor del conservadurismo. Pero hay una cosa que el documentalismo actual se obceca en demostrar: que se deben explicar las cosas sin palabras, sólo con imágenes emblemáticas… como las de la bandera que se repartían incansablemente los estudiantes del Vals de los Inútiles, ¿Cómo retratar la desigualdad social tan emblemática de Chile? ¿Cómo retratar la distancia que separa a las protestas de los dirigentes que no las oyen desde Sanhattan? ¿Cómo representar el inicio (aún tímido) de esa conciencia que empieza a transformarse en murmullo? De los que hemos comentado, este el más valioso de los valores de este film, esas imágenes del principio y el fin, el que queda en la retina, como queda en la memoria la imagen profética de Marx.


Violeta Almenar Pertejo, nació en España en I978. Realizó estudios de Historia por la Universidad de Valencia especializándose en Historia Contemporánea, dictaduras, fuentes orales y cine. Ha compaginado su trabajo como profesora con la colaboración con varias páginas webs en que escribe sobre cine.

RELATED POST

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

INSTAGRAM
GALAXIA UP