GALAXIA UP | UNIVERSO POPULAR AUDIOVISUAL
READING

El caballo de Turín, sublimación bicolor

El caballo de Turín, sublimación bicolor

¿Qué le habrá ocurrido al caballo golpeado que provocó la crisis nerviosa de Nietzsche? Esta es la pregunta que se hicieron Béla Tarr y Laszlo Krasznahorkai, directores de la cinta El Caballo de Turín, que relata la crónica de un padre, su hija y el caballo, viviendo en un mundo hostil, en un lugar detenido en el tiempo y donde las acciones se repiten y construyen un rompecabezas en la vida de los dos protagonistas, hasta lograr una historia llena de emoción.

El realizador húngaro Béla Tarr nos había maravillado con sus cintas Armonías de Werckmeister (2000), El hombre de Londres (2007), Nido Familiar (1979), entre otras, donde despliega una puesta en escena brillante.

El Caballo de Turín muestra la relación entre un padre y una hija que habitan en medio del campo inhóspito, en un paisaje desolador. Las imágenes en blanco y negro van a resaltar la decadencia del lugar y entregarnos una obra que va a extasiarnos visualmente. El espectador sigue paso a paso la vida miserable de los protagonistas, acompañado de la música de Vig, que crea un clima de tensión.

El realizador construye una atmósfera decadente en la cinta, donde el tiempo desaparece y se crea un espacio interior donde los personajes se encuentran esperando algo que quizás nunca llegará. Tarr crea largos planos secuencia que provocan una intensificación de las emociones, así como un misterio del cual no vamos a poder escapar.

Las imágenes se repiten cada día sin que por eso nos aburra, al contrario, a través de ellas podemos ver cada detalle de las acciones de los protagonistas y comprender que cada gesto que realizan es importante.  Por ejemplo, cuando los personajes comen papa cocida, en el primer día la cámara muestra imagen del padre, en el segundo la imagen de la hija, después  la imagen juntos desde diferentes ángulos, lo que permite transmitirnos su emoción. La cámara resalta la distancia que existe entre ellos, yendo del uno al otro, así el espectador se da cuenta que a pesar de que viven juntos mantienen una gran distancia afectiva.  

Tarr nos entrega una película apocalíptica, donde  diálogos son minimalistas y todo se encuentra en la fuerza de la belleza de imagen. El tiempo transcurre lentamente sin fastidiarnos, porque en la película los gestos cotidianos, así como la naturaleza hostil en la cámara, se convierte en impresionantes imágenes donde dos seres humanos luchan por sobrevivir. El caballo de Turín es una oda poética que vale la pena, una obra de arte visual que nos asombra. 

Ficha técnica

El caballo de Turín (A Torinoi Ló)
Realización: Laszlo Krasznahorkai y Béla Tarr
Guión:          Béla Tarr
Imagen:       Fred Kelemen
Montaje:      Ágnes Hranitzky
Producción: Gábor Téni, Marie-Pierre Macia, Juliette Lepoutre, Ruth Waldburger y Martin Hagemann.
Actores:         János Derszi, Erika Bók Mihály, el caballo Ricsi.
Distribución: Sophie Dulac.
Duración:       2h 26 minutos.
Estreno:           2011


Profesora, sicóloga. Formación en cine: guionista, análisis y crítica de cine. Estudios en Chile, Francia, Bruxelles y EE.UU. Geek de cine y cultura.

RELATED POST

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

INSTAGRAM
GALAXIA UP