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Gustavo Graef Marino: “Johnny cambió y se enfrenta a un Chile desconocido”

A Johnny lo persigue la mala suerte o quizás es su destino ir por el mal camino. Siendo un colegial de 17 años se involucró en el caos sin pensarlo. En medio de un país en transición, Johnny terminó en la cárcel tras tomar la decisión más cara de su vida. Hoy, veinte años después, Johnny es liberado y debe enfrentarse a un nuevo Chile, a una nueva oportunidad para combatir esa carga y cambiar su suerte, ¿lo logrará?

El 31 de agosto se estrena la secuela de Johnny 100 pesos (1993) en el circuito comercial nacional. La película, dirigida por Gustavo Graef Marino, marcó un hito para el cine chileno, estuvo siete meses en cartelera y ganó varios premios, como el Apes a Mejor película en 1994 y Mejor película  en el XVI Mystest Festival de Cine Fantástico Cattolica en Italia en 1995, además de ser seleccionada en los Oscar para representar a Chile en la categoría de Mejor película extranjera.

Conversamos con Gustavo Graef Marino sobre la realización y estreno de Johnny 100 pesos 2 y con Víctor Uribe, director de fotografía y camarógrafo de la película.

Sinopsis
Después de un frustrado asalto que se transformó en un escándalo mediático, y luego de 20 años en prisión, Johnny sale en libertad a un mundo desconocido, donde las reglas del juego han cambiado y nada es lo que parece. Johnny debe usar todo su ingenio para evitar que su oscuro pasado lo persiga y asegurarse de que su hijo no caiga en los caminos del mal que él recorrió cuando joven. Juntos, se aventuran por el bajo mundo hasta el pináculo de la élite de Santiago y deben sortear escollos que nunca imaginaron para sobrevivir.
Esta secuela del film original de 1993, Johnny 100 Pesos, tiene una singular historia de amor con una fuerte tensión sexual, mucho suspenso y acción, y su vertiginosa historia llevará a nuestro héroe a enfrentarse con su pasado y su futuro de la manera más inesperada, para finalmente alcanzar la deseada redención junto a su hijo.

Gustavo, ¿qué te llevó a volver a la historia de Johnny?
Durante los 10 primeros años después de la primera película, nunca tuve la idea de hacer una secuela, porque ni yo mismo sabía si Johnny estaba muerto o no. Luego de un tiempo largo la vi y reflexioné que el último fotograma de Johnny demostraba que estaba vivo, entonces me abrí a la posibilidad. Después, durante cinco años, vino cierta inseguridad, ya que significaba hacer una secuela de una película que es famosa, icónica y popular. Cuando ya pasó más tiempo, antes de comenzar a rodar, me impulsó gente diciéndome:“hazla, es una buena idea”. De alguna manera se popularizó la idea de realizarla y yo me pregunté ¿para qué? En responder esa pregunta me demoré bastante. Fue una pregunta que también trabajé con el guionista y donde no era suficiente responder “porque es famoso, porque tiene reconocimientos”.  Esas no eran razones suficientes para sustentar el personaje y escribir un guión. Finalmente, en una última reunión con él, ya tuve una respuesta y esa es la película que ahora vamos a estrenar. Nos situamos 20 años y un día por una razón práctica. El mismo protagonista tiene 20 años más y yo quería trabajar con él. Además, era muy atractivo hacer una película con un personaje que estuvo 20 años recluso y mostrar su regreso al Chile de hoy de una manera entretenida, ágil y con humor negro. Johnny estuvo en la cárcel por varios crímenes, pero al salir es un Johnny cambiado y se enfrenta a un Chile desconocido. De la prisión sale un Johnny bueno, que se juró nunca más empuñar un arma, pero el destino le tiene preparadas otras cosas.

¿Cómo fue la experiencia del rodaje?¿Que tuvo de distinto frente al trabajo que se desarrolló en en la primera película?
Una de las cosas que se notó es la profesionalización en los equipos técnicos que hay hoy en Chile. Hoy uno va al cine a ver películas chilenas que se escuchan, eso ha sido un gran avance y ya no hay excusas para hacer un cine de calidad. Respecto a la experiencia con actores, no siento una gran diferencia, ya que siempre he encontrado en Chile muy buenos actores, sobre todo actrices. Eso es algo sólido. En relación al financiamiento, siento que es lo mismo, ya que tiene que ver con cómo se resuelven las cosas. Siempre sigue faltando dinero, siempre sigue siendo una dificultad. Se ha profesionalinalizado también el marketing y la distribución, es un ítem que se incluye en el presupuesto y eso es muy positivo. El equipo contó con personas de 22 años hasta gente más experimentada. Hubo un trabajo muy de equipo, con mucho cariño, mucha ganas de sacar la película. Tuve una muy buena experiencia de rodaje, con el estrés de siempre, pero siento que se cumplieron mis expectativas. Por ejemplo, junto a Víctor Uribe, pudimos trabajar la película sin trípodes dentro del set, lo que fue un gran desafío. Trabajamos con lentes sensibles, con luz exterior, con 4K y 2K y, por supuesto, con mucha imaginación, con más libertad de creación y eso es algo que antes costaba más lograr, sobre todo en el área de la post-producción.

Víctor, ¿cómo fue el trabajo en rodaje junto a Gustavo y el equipo?
El trabajo con Gustavo fue muy dedicado, Gustavo no llega a inventar decisiones al set y además llega mucho antes que todo el equipo. Clásico era verlo una hora y media antes que llegaran todos, preparándose, haciendo un planteamiento de cámara, viendo los movimientos de los actores, etc. Cada día antes de despedirnos me comentaba sus planes para el día siguiente, aunque de todas maneras esta película se planificó mucho antes, hubo harto trabajo de mesa, revisamos locaciones, las fotografiamos de todos los ángulos posibles y luego se hiceron propuestas. Preparamos las tomas juntos con Gustavo, y con el director de Arte discutimos cómo yo iba a iluminar. Fue un trabajo con mucho ritmo entre todos los departamentos, con mucho orden, con mucho oficio y compañerismo.

¿Cómo defines la fotografía de la película y cuáles fueron los desafíos para abordarla?
La fotografía que hicimos para esta película es una fotografía que se basa en luces prácticas, luces de locación. A mí en particular me gusta esa decisión porque genera un contraste natural. Por otro lado, es una fotografía de alto contraste, con personajes que salen de la oscuridad y entran a la luz y viceversa. Utilizamos mucho exterior de calle nocturna, con la luz natural con una tonalidad ámbar, porque las noches son ámbar en Santiago, producto de las ampolletas de sodio de las calles. Rodamos con una F65 de Sony, una cámara de alta gama de cinematografía digital, que nos permitió arriesgar harto y experimentar con pequeñas fuentes lumínicas, mezclar temperaturas y trabajar con poca iluminación para ir avanzando rápido. Un buen ejemplo de los desafíos que tuve fue cuando en la propuesta previa le mostré a Gustavo un túnel de Santiago que me gustaba mucho, que tenía ciertas condiciones lumínicas especiales cuando entraban los autos. Cuando fuimos a verlo a él le encantó y luego me dijo: “hagamos esto mismo, pero en estudio”. Así que fue una prueba poder generar esa realidad tan orgánica en un estudio, pero en mi obsesión por la excelencia indagué mucho para llegar al resultado, para que quedara realista en cuanto al comportamiento de la luz, y lo logramos en conjunto con los técnicos.

Gustavo, ¿cómo fue el proceso de postproducción y distribución?
El proceso de post fue muy largo, más de lo que me esperaba. Pero el tiempo que ha tomado, en verdad se nota, tiene efectos, tiene 3D…etc. La distribución ha sido un trabajo largo, donde cada detalle influye, desde el afiche, hasta el marketing: ¿Cómo queremos mostrar la película? Por ejemplo, para llegar al concepto del afiche mezclamos esta ciudad moderna con una mujer que está esperando a este hombre, que se ve de espaldas llevando una pistola, con una serie de elementos que en conjunto cuentan la historia. Por otro lado, nos preguntamos ¿con qué medios nos vamos a asociar para mostrar la película? Para eso hicimos un estudio de los medios. Otro ejemplo de las dificultades de esta etapa es que hice cinco propuestas de trailer que fueron rechazadas por la distribuidora. Entonces, ellos me mandaron tres, hasta que finalmente llegamos al trailer final.

¿Cómo ves la industria del cine local?
Todo está mucho más profesionalizado, desde la escritura del guión hasta la postproducción. La producción de películas en Chile está muy alta también, pero no hay público ni salas para todo ese cine que se está haciendo. En ese sentido siento que hay cierta competencia entre los colegas por encontrar espacios de exhibición. Hay una industria sana, que está haciendo cosas, aunque siento que hay muchas películas que aún se hacen desde un punto de vista muy intenso, mirándose a sí mismas. Creo que las películas deberían ser más masivas, mirar al público. Nos falta entender a la audiencia chilena, lo que ellos necesitan del cine chileno, más educación fílmica y creación de audiencias.

 

Ficha técnica
Título: Johnny 100 Pesos – Capítulo Dos.
Distribución Chile: BF Distribution.
Duración: 113 minutos.
Género: Largometraje de ficción / Suspenso.
Idioma: Español.
Formato de grabación: 2K.
Director: Gustavo Graef Marino.
Guionista: Patricio Lynch.
Productores: Gustavo Graef Marino y Patricio Lynch.
Productores Ejecutivos: Marcos de Aguirre, Peter Bandera, Fernando Bandera, Óscar Zenteno, Isabel Chávez, Luis Manuel Aguirre, Francisco Inostroza, Óscar Zenteno y Alex Pérez.
Fotografía y cámara: Vitoco Uribe.
Dirección de Arte: Hugo Urtubey.
Montaje: Camilo Campi.
Música: Andrés Pollak.
Vestuario: Loreto Vuskovic.
Efectos visuales 3D: Eduardo Squella.
Elenco: Armando Araiza, Luciana Echeverría,Francisca Gavilán, Lucas Bolvarán, Juan Pablo Bastidas, Valentina Vargas, Ignacia González, Alberto Ellena, María Elena Duvauchelle, Víctor Montero y Daniel Antivilo.

Trailer:

Gustavo Graef Marino
Director, guionista y productor de largometrajes de cine y televisión en Chile, Alemania y Estados Unidos. Dirigió y escribió su ópera prima The voice (1989) en Alemania. En Estados Unidos dirigió Diplomatic Siege (1999) e Instinct to kill (2000). Su célebre película Johnny 100 Pesos se estrena comercialmente en EE.UU, Europa y Asia. Representa a Chile en el premio Goya de España y postula por Chile al Óscar en la categoría Mejor Película Extranjera. Gana el premio Altazor  a mejor película para TV por Balmaceda y Prat logra récord de audiencia en Chile. Dirige la serie histórica Cobre, premiada con fondos del Consejo Nacional de Televisión como proyecto de calidad. Presidente del Jurado de la Competencia de Cine Latinoamericano del Festival de Cine de Sundance en 1999.
Finaliza la producción de la película Johnny 100 Pesos – Capítulo Dos, que dirige y produce con su empresa Passport Films y que se estrena el 31 de agosto de 2017.

 


Realizadora, Montajista, Productora, Locutora y Actriz de Doblaje. Se ha desarrollado en el área de la post-producción para publicidad, cine y televisión. Liderando equipos de profesionales de audiovisuales y periodistas.

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