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La producción de cine chileno, un problema de públ...

La producción de cine chileno, un problema de público, territorio y creación. Parte 1: La identificación con los personajes.

A fines del año pasado tuvimos la oportunidad de asistir a una conversación organizada por la corporación cultural Increpa, Medulla Group y Cafeteros en Casao de Lastarria encabezando el panel de invitados el director de cine Silvio Caiozzi junto a Ignacio Aliaga, fundador de la Cineteca Nacional. Además junto a ellos Rosa Cáceres, cineasta chilena, Cristián Méndez, productor del festival de Cortometrajes de Santiago, Fesancor y Daniel Omar Vega moderador. A partir de esto hoy en Galaxia Up vamos a comenzar a compartir valiosa información siendo esta la primera parte de este reportaje-investigación, que pretende hacer que pensemos un poco más allá en la creación de esta naciente industria, que lidia los temas comerciales y autorales, en un mercado influenciado por el consumo, cifras y porcentajes que escriben nuestra cultura nacional.

coronación silvio caiozzi

Coronación, Silvio Caiozzi (2000)

El tema a discutir en la conversación era “El cine nacional y sus complejidades con el público” un tema bastante den este último año, observado en porcentajes; 90% del público que asiste a las salas de cines de Chile asiste a ver cine extranjero, mientras que solamente el 10% de ese público ve cine de producción nacional. La producción del año 2015 marcó una cifra cercana a unos 30 largometrajes de ficción y documental estrenados. Pero de esa cifra, menos de 10 son medianamente o más conocidas que el resto. ¿Y por qué estamos en este escenario luego de años de financiamiento estatal a la industria cinematográfica? ¿necesitamos más apoyo en desarrollo y gestión del cine como arte y no solo convertirnos en una máquina de producción masiva? ¿estamos haciendo las cosas bien? ¿Cómo logramos atraer al público para que asista a ver cine chileno? tomando en cuenta los positivos resultados en festivales internacionales de las producciones nacionales. ¿Qué está pasando, en relación a la cantidad que se produce contra la cantidad de espectadores?. Vamos a tratar de resolverlo:

Según Silvio Caiozzi, las cifras son bastantes optimistas, planteando que una película para ser catalogada de exitosa, aunque sin recuperar capital, debe superar los 100 mil espectadores como mínimo; “Yo creo que a lo largo del tiempo con el trabajo con los Fondos Audiovisuales, se comenzó a crear el tema de las “recetas”. Todo el mundo crea recetas para llegar al público y se olvidaron, para mi gusto, qué es lo principal y cuál es la base de un buen cine. Es eso lo que hace que el público de repente se sorprenda y no siga viendo recetas que provocan ver más de lo mismo y es la pasión por hacer cine lo que falta. Un director de cine, ahora tiene conseguirse el fondo antes de saber qué película va hacer. Y eso me parece una aberración. Primero hay que estar absolutamente apasionado y enamorado del tema. Si uno hace una película considerando todas las dificultades que eso significa y los riesgos. Sintiendo que ese tema sí o sí se tiene que realizar. Si uno no tiene eso (la pasión), mejor no hacer una película por hacer. Y también pasa lo contrario, cuando se piensa que hay que hacer muchas películas para poder de repente hacer una buena, es una opción, pero en mi opinión que lo hagan sin pedirle plata a todos los chilenos”.

Entonces, por ahí va el problema, nos olvidamos de la pasión, que es la rueda de partida de todo, el engranaje principal, es lo que motiva al director, lo que tiene que motivar al guionista. ¿Y saben quién más tiene que estar apasionado por la película? El público, un elemento que se olvidó un poco de esta pasión para ver cine y no solo de “pasar el rato comiendo cabritas” donde la película pasa a ser una película desechable, olvidable. Nunca más la comentan, salvo algunas excepciones de grandes películas que sí provocan en el espectador una sensación que no están viendo una película más y están metidos en un mundo distinto, en un mundo que los atrapó y se olvidaron que están sentados viendo una película en un cine. Eso son las grandes películas. Que te la llevas para la casa y que muchas veces las adoptan para toda tu vida”

Cachimba, Silvio Caiozzi, (2004)

CIFRAS: En 2014 se estrenaron 40 filmes chilenos que llevaron 586 mil espectadores contra los 25 de 2015 con 931 mil”
Alejandro Caloguerea, gerente de la Cámara de Exhibidores de Multisalas. La Tercera

Yo creo que no importa la historia que cuentes, pensando en las grandes películas que uno ha visto de bajo presupuesto o de enormes presupuestos. Finalmente no es la historia, eso es otra receta que primero y que por supuesto debe estar muy bien hecha y que tiene principalmente tener grandes personajes. Porque con grandes personajes desarrollas identificación en los espectadores. Y el espectador comienza a reconocer, “en esa viejita a su abuelita”.

Acá encontramos un tema importante, que puede ser clave, para no ver una película desechable en el tiempo y es la identidad del espectador con la película. Esa que genera que nos quedemos pensando horas y horas en los temas que plantea el director. Y que en 10 años más la recordemos. Necesitamos que el público se sienta reconocido a través de la identificación a nivel de experiencia. Un mensaje claro que deja Silvio sobre este tema. Refiriéndose al caso del documental La Once, de Maite Alberdi, que en lo personal, posee variados niveles de identificación. Donde me hace pensar en cómo serán las juntas con mis amigos en 40 años más. Eso es identificación, una palabra que muchas películas chilenas exitosas han logrado proponer y que el público busca digerir.


Comunicador audiovisual, productor y editor. Fundador del sitio web Galaxia Up.

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