GALAXIA UP | UNIVERSO POPULAR AUDIOVISUAL

SkyFall, la nostalgia de James Bond

“Siempre me produce melancolía, un viejo barco de guerra que ignominiosamente acaba convertido en chatarra. El inexorable paso del tiempo”, Q (Ben Whishaw).

No soy muy asiduo a las películas de James Bond, pero creo que esta frase resume toda la historia de la película número veintitrés del agente 007. Esto me ha motivado a escribir sobre ella y analizarla en profundidad –dentro de lo que se puede pedir a una cinta de este tipo- a los cambios, la globalización y cuándo debes colgar la chaqueta.skyfallwhishaw__120712194600

Skyfall (2012 -11) nos muestra un imperio en ruinas que debe adaptarse a los nuevos tiempos, el alcance que los computadores y dispositivos electrónicos han llegado a tener en la actualidad ha superado con creces a los artefactos que la agencia de espionaje británico MI6 pudo desarrollar alguna vez. Esto queda muy claro cuando el joven hacker –en quien no se profundiza mucho- le entrega a Bond un arma y una radio acompañado de la frase “¿Qué esperabas?, ¿Un lápiz con explosivos?”.


    James Bond (Daniel Craig) ha pasado a ser un arma más, solo es un cuerpo que debe hacer una entrega. Antes era necesario que el agente llegara a un lugar e instalara una bomba e hiciera una salida triunfal pero hoy todo esto lo podemos reducir a desactivar sistemas de seguridad e inhabilitar un edificio. – en el mundo de los agentes especiales claro -. Es entonces cuando toma importancia un aspecto más importante y poco tratado en este tipo de películas, ¿Qué sienten los espías?, ¿Qué los motiva?, para explicarnos esto es que vemos la supuesta muerte de Bond y su resurgir, él vuelve para proteger a M (Judi Dench), y ¿Quién es M?, una jefa muy desagradable y mandona que tiene un trasfondo mucho más importante, M representa a una madre, no a cualquier madre sino que a la Reina Madre, que a su vez en el sentido británico de todo esto representa a la patria.

javier-bardem-silva-skyfall-31

WTFSG-skyfall-Q-ben-whishaw-daniel-craig

 

    De esta misma matriz nace el antagonista, un ex espía que se siente rechazado por su madre y busca de una manera muy extravagante vengarse. Raoul Silva (Javier Bardem) es el reflejo de Bond, es el lado oscuro que podría haber salido del agente y así entre cara y sello se nos van dos horas de película en las que nos rodean de nostalgia y nos hacen sentir que Bond es realmente necesario porque sabe que sus autos clásicos no tenían rastreadores – Un guiño directo a veintidós películas anteriores – porque tiene un pasado del que nunca habló, y porque no le importa poner todo en riesgo para proteger a M por su “Ridículo Patriotismo” como afirma en algún momento.

Judi-Dench
Todos sabemos cómo acaba la historia, pero más que un final puntual creo que la película apunta mucho más allá, quiere sembrar la duda sobre qué pasará con este agente que ya no rinde bien en las pruebas, que está obsoleto en cuanto a tecnologías y que claramente debería jubilarse, quizás llegó el momento de que Bond sea un jovencito nerd que con un poco de actividad física pueda desarticular un país.


Diseñador de vestuario Masculino, titulado en DuocUc con bachillerato de Diseño en la UBA y estudios complementarios en talleres de apreciación y interpretación de cine y el arte. Actualmente se desempeña como diseñador en el área casual de Trial-Modellagroup. Fanático del cine de época, diseño, teatro, historia del arte y libros de todo tipo.

RELATED POST

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

INSTAGRAM
GALAXIA UP